La temporada de gripes y resfriados es una época de mucho trabajo para los herbolarios.
Llevo unos años jugando con remedios naturales para el resfriado y la gripe, y por fin he elaborado unas cuantas recetas que me encantan basadas en ingredientes curativos naturales clásicos.

TENGA EN CUENTA: Este artículo tiene únicamente fines educativos y no pretende diagnosticar, tratar ni curar ninguna enfermedad. Siempre busque el consejo de un profesional médico cualificado para abordar las necesidades médicas.
Algunos consejos:
Utilice ingredientes de alta calidad. Al igual que en la cocina, el producto final es tan bueno como sus ingredientes. La miel local, las hierbas de primera calidad y los aceites esenciales puros de calidad médica son las mejores opciones.

No te la juegues. Conoce tu cuerpo y tus hierbas. Usted puede Una sobredosis de ingredientes naturales puede provocar reacciones alérgicas. Empieza siempre con la dosis más baja recomendada y trabaja con un herbolario cualificado si aún eres nuevo en este arte.
Pruebe las recetas de una en una. No mezcles dos remedios diferentes contra la tos para tratar un resfriado. Al final volverás a enfermar. Es más fácil averiguar qué funciona mejor si modificas una receta cada vez.
Bien, allá vamos.
Jarabe para la tos con miel, jengibre y whisky

*1 cucharada de jengibre molido
*1 cucharadita de pimienta negra recién molida
*4 cucharadas de miel
*1 chupito de whisky de alta graduación
*splash lemon juice
Mezclar bien hasta que el jengibre se disuelva y la pimienta negra se distribuya uniformemente. Agitar o remover antes de cada uso.
Tomar 1/2 cucharada cada 3 horas.
Compresa de lavanda y menta para el dolor de cabeza sinusal

*15 gotas aceite esencial de menta
*10 gotas de aceite esencial de lavanda
*2 tazas de agua caliente (pero no hirviendo)
*paño de lavar
Remover suavemente aceite esencial con agua en un cuenco. Sumerja la toallita en la solución y, a continuación, exprima el exceso de agua.
Túmbate y aplícate compresas en la cabeza para aliviar el dolor de cabeza sinusal.
Baño muscular de eucalipto para los dolores corporales
*15 gotas de aceite de eucalipto
*1 taza de sales de Epsom
Llena una bañera con agua caliente (pero no hirviendo). Añade aceite y sales y remueve suavemente con la mano o con una cuchara de madera antes de meterte. Relájate.
¿Y si no te gustan las infusiones?
No tienes por qué tomártelos. El agua, un té que te guste o cualquier otra bebida que te siente bien pueden formar parte de tu rutina. No hay ningún ingrediente especial que debas utilizar para que ese momento sea especial. Prefiero elegir algo que me guste antes que pasarme todo el rato deseando haber preparado otra cosa. Tu bienestar es lo importante. Una receta que quede bonita en una foto puede que no sea la opción adecuada para tu gusto o tu cuerpo.
Prepara una pequeña cesta de consuelo
Prepara una cesta o una bandeja con agua, pañuelos de papel, bálsamo labial y una toallita limpia. Añade tu libro o tus auriculares si quieres algo que te haga compañía.
Guarda los medicamentos en su envase original y fuera del alcance de los niños. Esto puede resultar útil antes de irte a dormir.
No tienes que estar levantándote una y otra vez porque te hayas olvidado de algo. Además, es un detalle muy considerado prepararlo todo para otra persona. Pregúntale qué necesita y hazlo a su gusto.
Cómo convertir esto en un ritual mágico
Puedes aportar intención a cualquiera de estas prácticas sin necesidad de añadir nada más. Mientras remueves tu bebida o preparas tu espacio de descanso, elige unas palabras sinceras, como: “Hago espacio para el descanso y el cuidado”.”
Para mí, la intención debe ajustarse al momento. No me obligaría a decir que me siento de maravilla cuando está claro que no es así. Algo sutil y creíble me ayuda a conectar con lo que estoy haciendo. También puedes darle un significado simbólico a una acción cotidiana.
Dejar el móvil a un lado podría marcar el comienzo de tu momento de tranquilidad. Terminarte la bebida podría recordarte que debes seguir siendo paciente contigo mismo después.
¿Necesitas velas, cristales o incienso?
¡No! Tu práctica puede seguir siendo muy sencilla cuando no te encuentras bien. Evita el humo y los aromas fuertes cuando tengas tos. Si te gusta la luz tenue, una vela que funcione con pilas es una opción sencilla.
Puedes colocar cerca un cristal que te guste como símbolo personal de cuidado, pero manténlo alejado de las bebidas y del agua del baño. El objeto puede recordarte tu intención sin necesidad de formar parte de la mezcla.
Me gusta la idea de utilizar menos utensilios estos días. Así puedes centrarte en ponerte cómodo en lugar de preparar un altar.
¿Cuál es el mejor momento para realizar esta rutina?
Siempre que lo necesites y tengas un ratito libre. No hace falta que sea una fase lunar concreta, un día de la semana o una hora determinada. Una tarde tranquila puede ser tan significativa como un ritual nocturno. Deja que la rutina se adapte a tu energía.
Algunos días quizá te apetezca preparar una sopa y darte un baño. Otros días, quizá te baste con prepararte una bebida. No hace falta seguir todos los pasos para que se considere que te estás cuidando.
¿Qué debes hacer después?
Descansa si puedes. No te sientas obligado a seguir la rutina de escribir en el diario, consultar el tarot o realizar cualquier otra actividad espiritual. Simplemente ponte cómodo y deja que el momento fluya en silencio. Si algo te ha resultado especialmente agradable, toma nota para la próxima vez.
Quizá descubras que prefieres una bebida sin nada o un paño frío en lugar de uno caliente. Tu rutina resultará más útil a medida que vayas descubriendo lo que mejor te va.
¿Cuánto tiempo se tarda en sentirse mejor?
El bienestar puede ser más importante que la recuperación. Una bebida caliente puede resultar agradable aunque sigas tosiendo, y una noche de descanso no significa que te vayas a despertar completamente recuperado. Date tiempo sin considerar la recuperación como una prueba de tu voluntad.
Acude al médico si la tos dura más de tres semanas o si tus síntomas empeoran. La dificultad para respirar, el dolor en el pecho o toser sangre requieren atención médica inmediata. Pedir ayuda también forma parte de cuidarte a ti mismo.
Conclusión
Para mí, descubrir el consuelo que ofrece la naturaleza se convirtió en una forma de hacer que la recuperación resultara un poco más llevadera. Prepararme algo caliente y darme tiempo para disfrutarlo convirtió una acción cotidiana en un ritual personal. Elige lo que más te convenga y haz que sea algo factible. No necesitas un armario lleno de hierbas ni una rutina perfecta. A veces, una bebida, algo nutritivo y un poco de ayuda te dan el espacio necesario para descansar y recuperarte.





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jinxx?xoxo